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Trastornos de la alimentación: un testimonio.

Así comienza la pesadilla: nos vemos gordos, no nos amamos, nos sentimos fuertes en el ayuno. El testimonio de uno de nuestros lectores.

Soy una chica de 17 a√Īos, y casi, pensando en eso, no puedo entender c√≥mo empez√≥ todo. En general, Entend√≠ lo que era la anorexia Despu√©s de unos meses, conoc√≠ a una amiga m√≠a: siempre hab√≠a sido hermosa, con un cuerpo envidiable, rubia, ojos azules, piernas largas... y cuando la vi de nuevo, Me senti enfermo. Pod√≠a ver la tristeza en sus ojos, los pantalones vaqueros que llevaba, incluso si el tama√Īo XS, se abr√≠a y no envolv√≠a sus piernas microsc√≥picas. Y el poco maquillaje que se puso no sirvi√≥ para ocultar su rostro tallado por uno delgadez exagerada.

Entonces, mi mejor amiga, que estaba muy apegada a esta chica, me dijo un d√≠a. "Trato de vomitar" y me re√≠ de ella, porque ella y yo siempre nos hemos mantenido alejados de estos problemas durante a√Īos luz, nunca hubiera so√Īado con resistir una buena pizza, un helado o una nutella. Aunque era gordito, s√≠, oscilaba entre 60 kg y 62 kg por 171 cm de altura, aunque Yo sab√≠a que era bonita, y esto me fue confirmado por todas las personas a mi alrededor.

Despu√©s de la sentencia fatal de mi mejor amiga, ella entr√≥ en el t√ļnel primero Fueron los primeros cuatro meses de 2006. Comenz√≥ a perder peso, en la escuela ya no com√≠a como antes, no tocaba su propia comida, mientras yo sal√≠a 2 Kinder Bueno por la ma√Īana; Ya no era lo que era antes, lo vi. triste. Sus otros amigos, m√°s alertas que yo, comenzaron a darle el n√ļmero de psic√≥logos y centros de ayuda. siempre estaban sobre ella, y poco a poco me aislaron, porque dec√≠an que no era digna de ser su mejor amiga, que no pensaba en su felicidad.

Ya no volv√≠ a hablar con ella, y despu√©s de las vacaciones navide√Īas volv√≠ a la escuela con unos pocos kilos menos, pero no hice nada para perderlos, pero mis "amigos" me miraron mal de inmediato, haciendo alg√ļn tipo de historias en sus cabezas. Esta es la introducci√≥n mental del problema que luego result√≥ en algo mucho mas serio. Todo sucedi√≥ en unos pocos meses, entre febrero y agosto de 2008.

En febrero, pesaba 60 kg y quer√≠a perder peso a cualquier costo, pero a√ļn ten√≠a poca fuerza de voluntad y no ten√≠a apoyo mental para ayudarme a seguir adelante. Comenc√© a vomitar, pero luego pens√© que estaba cometiendo un error, me gustaba comer demasiado, entonces Lo dej√© todo. * En junio, con las pocas tareas que nos dieron cuando la escuela estaba por terminar, tuve m√°s tiempo para navegar por Internet y Decidi hacer un blog, y solo ese blog, la gente que conoc√≠ y la peque√Īa familia que se cre√≥, de alguna manera me atraparon vida arruinada.

Inicialmente, trat√© de ayunar por unos d√≠as, o de comer muy poco, e Yo bebi mucho, pero en realidad mucho, solo cerveza. Beb√≠ para olvidar todo lo que estaba haciendo. Y fum√© cigarrillos e incluso bastones, muchos de ellos. Y una tarde, durante una fiesta, tambi√©n tengo coca√≠na inhalada, porque me dijeron que, aunque a la larga, te hizo perder peso y lo hizo perder el sentido del hambre, ese sentido que me persigui√≥ desde la ma√Īana hasta la tarde.

Una noche sal√≠ con mi novio, fuimos a una pizzer√≠a, y esa pizza provoc√≥ una serie de atracones, durante toda una semana. Me vi enorme Y empec√© a llorar, d√≠a y noche. Creo que este es el comienzo del verdadero. historia perversa. Gracias al blog, conoc√≠ a chicas que publicaron sus diarios de alimentos y se fijaron una meta que alcanzar. Diarios de comida que a menudo no iban m√°s all√°. 500 calor√≠as al d√≠a. El primer blog que le√≠, realmente me dej√≥ perplejo, porque √©l estaba hablando de una chica (que en realidad no hab√≠a respondido a nadie durante las √ļltimas semanas, acababa de ingresar a una cl√≠nica) que hab√≠a alcanzado los 35 kilos. Ella era una bailarina. Se meti√≥, y vomit√≥. pas√≥ semanas de ayuno. Entr√≥ en los supermercados y rob√≥ el departamento de confiter√≠a. Fue condenado a muerte a cada paso que daba. Sin embargo, tambi√©n me dijo "detalles" que desencadenaron algo en m√≠ y, en lugar de hacerme cambiar de opini√≥n acerca de querer perder peso, me hicieron sentir m√°s fuerte.

Comenc√© a buscar dietas en dietas, que nunca segu√≠, porque solo estaba buscando esos pocos alimentos que, por ejemplo, aceler√≥ el metabolismo, o ayud√≥ a ir al ba√Īo, o quem√≥ calor√≠as. El primer d√≠a de mi ca√≠da pas√© con solo un melocot√≥n en mi est√≥mago, me sent√≠ fuerte y No queria comer nada mas. Escrib√≠ todo en una hoja de Word, calculando las calor√≠as individuales de un alimento, y luego las agregu√© a todo lo que com√≠ en un d√≠a, y sum√© la suma final.

Durante una semana, no consum√≠ m√°s de 100 calor√≠as por d√≠a. Hab√≠a perdido 2kg en una semana. Siempre me sent√≠ m√°s fuerte, quer√≠a seguir as√≠. Y cuanto m√°s continuaba, m√°s me parec√≠an esas 100 calor√≠as. Comenc√© a ayunar. Sent√≠ que mi est√≥mago gru√Ī√≠a, y me gustaba, porque sab√≠a que pod√≠a controlar mi cuerpo. Me gustaba ver esos huesos de pelvis cada vez m√°s prominentes. Dentro de 2 semanas, pesaba 56kg. Y a partir de ah√≠, en 10 d√≠as habr√≠a tenido que irme con mi padre, y no ten√≠a ninguna intenci√≥n de mostrarme disfrazado con toda esa grasa que sal√≠a de todos lados. El ayuno continu√≥, llen√© los huecos con t√© verde y jugo de lim√≥n diluido en agua, porque hab√≠a le√≠do eso te hizo perder peso. Agua, t√© verde y limonada.

Mientras tanto, el obsesi√≥n con la comida, Me encantaba cocinar y hacer comida para otros. Prepar√© grandes porciones de comida para otros, casi como para compensar lo que no com√≠. Antes de irme, me pes√©: 53kg por 171cm. Estaba en un hotel con una pensi√≥n, ten√≠a que comer por la fuerza, pero mi mente hab√≠a ideado varios planes. Convenc√≠ a mi padre para que hiciera media pensi√≥n, as√≠ que me habr√≠a conformado con el almuerzo. El problema del desayuno y la cena se mantuvo. Para el desayuno, unas cuantas cucharaditas de yogur y un poco de caf√© amargo, sin az√ļcar. Prepar√© 2 o 3 s√°ndwiches con queso y jam√≥n, porque en el almuerzo me habr√≠a quedado en la habitaci√≥n, y esos s√°ndwiches siempre terminaban en un cubo de basura; un d√≠a hab√≠a criado un melocot√≥n, lo mord√≠ y lo escup√≠ todo en una bolsa, hasta que dej√© la piedra, para dejar la evidencia de mi almuerzo consumido. En la cena, algunas verduras sencillas, cuando estaba mal, tuve que tragar una peque√Īa porci√≥n de pescado o carne, casi Comenc√© a llorar, y siempre corr√≠a a mi cuarto a vomitar. Mi padre tuvo unas vacaciones infernales, entre mis y, estoy seguro, sus gritos nocturnos. √Čl dijo: "¬ŅPero d√≥nde te ves gordo? Tienes poco peso, 52 kg para tu estatura son muy pocos. Si quieres bajar de peso, te enviar√© a un dietista, incluso si eres m√°s delgado de lo que ser√≠a una mierda..." Debido a todo el lim√≥n que beb√≠ pima de irme, durante 10 d√≠as no fui al ba√Īo y, al regresar de las vacaciones, tuve que usar las peras que me descargaron completamente, lo que me hizo perder otros 2 kg en una semana.

Llegué a los 50kg por 171cm. En julio, mi madre comenzó a revisarme, siempre me decía que comiera yogurt porque era bueno, que comía carne porque tenía carbohidratos, que comía pasta porque... etc. No pude soportarlo mas, e incluso ahora no toco ni pasta ni pan. Durante el día trabajaba, así que en el almuerzo siempre estaba solo y mi comida dependía de mi perro. En la cena, me las arreglé con sandía o un platillo de arroz, porque al principio mi madre solo tenía que verme comer. Pero así, perdí otro kilo y los 49kg los alcanzaron, aunque laboriosamente.

Mis amigos dijeron que Estaba muy delgada, las personas que no me hab√≠an visto durante unos meses me miraron con los ojos abiertos y otros me miraron con admiraci√≥n, rezando para ser como yo. Luego, en agosto, fui a un m√©dico con mi padre para hablar sobre este problema y pedirle a un psic√≥logo que nos aconsejara. Despu√©s de la "visita", mi padre comenz√≥ a decirme que ten√≠a que escuchar al m√©dico, que 50 kg (no le hab√≠a dicho que hab√≠a perdido otro kilo) eran pocos para m√≠ y que Estaba bajo de peso, y me ech√© a llorar gritando en su cara, en medio de la calle, que solo quer√≠a perder otros 5kg para llegar a 45, nada m√°s. Y durante dos d√≠as no lo he visto, as√≠ que, sin su presencia, perd√≠ m√°s gramos llegando a casi 48 kg. Luego, se instal√≥ en mi casa, divorciado de mi madre, porque quer√≠a estar cerca de m√≠, y me puso en la escala que marcaba el 48. Siempre recordar√© esa escena. Mir√≥ las escamas y rompi√≥ a llorar, desgarrador para m√≠, y lo abrac√©, mientras me dec√≠a que no quer√≠a que muriera, que me quer√≠a demasiado para ver a su √ļnica hija condenada a muerte sola.

Desde ese dia, Comencé a comer pocoPero todos los días, para el almuerzo y la cena, él preparaba cosas para mí, aunque seguía teniendo el terror del aceite, de las comidas fritas... de todo. No me puse un gramo. Últimamente, los atracones han comenzado, pero no los atracones normales. Binge en frutas y verduras. Tuve serios ataques de hambre que llené con uvas, muchas uvas, y zanahorias, calabacines, pepinos, guisantes, frijoles, ciruelas, kiwi y melocotones. Todas las cosas que llenaron mi estómago y mi estómago horriblemente, porque tan pronto como comí un melocotón vi mi estómago hincharse. Y hasta llegué a vomitar Las uvas después de un atracón. A menudo en la noche llegué a 51 kg, casi 52, por la cantidad de frutas y verduras que comía.

Y ver ese peso, hace solo unos d√≠as, me hizo llevar algo adentro nuevamente, un deseo loco por alcanzar esa meta, los 45 kg. Pas√© un d√≠a ayunando, para ver c√≥mo se sent√≠a. no toques comida despu√©s de tanto tiempo que no lo hice. Y al d√≠a siguiente llegu√© a menos de 49kg. Esta ma√Īana, estaba menos de 48kg. No puedo definirme como enfermo, pero definitivamente tengo una visi√≥n retorcida de mi cuerpo, porque cuanto m√°s me miro en el espejo, cuanto m√°s me veo gordo. Y tengo el pensamiento de que incluso cuando alcance esos 45 kg, me ver√© como inapropiado, y luego continuar√°, y arruinar√° mi vida y la de quienes me rodean. El punto es que no me importa, porque el pensamiento que tengo en mi cabeza ahora es solo uno: bajar de peso. Se repite cien mil veces.


Vídeo: Tratamiento y rehabilitación de trastornos alimenticios | Testimonio

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